Cambio climático y consumo local
SalvadorUmbert Enero 2nd, 2008

Cambio climático y consumo local
Según parece el año 2007 ha sido el año de la concienciación a nivel global donde se ha hecho evidente el papel de la humanidad en el calentamiento global. Se están moviendo debates a diferentes niveles con un enfoque mas a la diversificación de la energía (reabertura del debate nuclear, fomento de las energías renovables o d los biocombustibles, etc.) con resultados ambientales discutibles a medio plazo y todavía hay poco debate enfocado a la minimización de la energía (estilo de vida, planificación de las ciudades, consumo, etc.)
Se apunta al transporte como uno de los principales sectores generadores de CO2. La movilidad actual es fruto de un estilo de vida difícil de revertir. En este caso la planificación urbana, la garantía de seguridad en ciclistas y viandantes y una buena red de transporte publico puede ayudar y mucho. De todas formas, es en cada ciudadano donde esta la verdadera opción de cambio y sobre todo en el tema donde la fuerza de influencia es más alta: El consumo.
El transporte es una variable muy poco significativa en la determinación del precio final del producto, por tanto no determina por si la elección del consumidor; sirva de ejemplo que un trozo de carne de Nueva Zelanda sea mas barata que el mismo producto de una granja adyacente.
El consumo de producto local, y a poder ser en los mercados y pequeño comercio es una de las opciones más interesantes que tenemos como ciudadanos para luchar por ralentizar el cambio climático, aparte de los evidentes beneficios al desarrollo socioeconómico de nuestro pais.
Otro factor fruto de las prisas con todo, es la cultura del plástico (derivado directo del petróleo). La tendencia de empaquetar todo en los supermercados hace que por cada par de manzanas el volumen de plásticos residuales generados sea enorme.
Ralentizar nuestra vida, fijarse en el origen de los productos y siendo consciente de nuestros actos son “pequeños” hábitos de cada día y sin renunciar a nuestra calidad de vida, se puede hacer mucho en el margen de actuación que todavía nos queda para mejorar globalmente el medio.
Miquel Truyol Olives, Maó (Islas Baleares)