Bilbao invita al consumo responsable en la semana del comercio justo
CristinaLlorente Noviembre 16th, 2010
CristinaLlorente Noviembre 16th, 2010
SalvadorUmbert Febrero 26th, 2010
26.02.10 – 00:55 -
LA VERDAD | VILLARROBLEDO.
En una de las últimas sesiones plenarias del Ayuntamiento de Villarrobledo, se aprobaba una declaración institucional a favor del ‘Comercio Justo’ cuyo objetivo es insertar los criterios de este tipo de iniciativa comercial en el consumo y las compras en los diferentes sectores económicos y sociales de la localidad.
Villarrobledo con ello sigue profundizando en su compromiso con los movimientos sociales para alcanzar mayores cuotas de solidaridad y apoyo en la cooperación internacional.
El siguiente paso será la convocatoria de reuniones sectoriales con las diferentes asociaciones empresariales y comerciales de la localidad, por parte de la oenegé Manos Unidas en representación de la organización Ideas Comercio Justo, que es quien gestiona el proyecto. El objetivo de estas reuniones es dar a conocer los productos de Comercio Justo y buscar la implicación de los diferentes agentes económicos para su comercialización en nuestra ciudad.
Por la igualdad
El comercio justo es una asociación comercial que se basa en el diálogo, la transparencia y el respeto, y que intenta conseguir más igualdad en el comercio internacional. Contribuye al desarrollo sostenible porque ofrece mejores condiciones comerciales a los trabajadores marginados, especialmente en el Sur, y protege sus derechos. Las organizaciones de comercio justo, con el apoyo de los consumidores, se dedican de manera activa a prestar apoyo a los productores, sensibilizar, hacer campaña para cambiar las reglas y prácticas del comercio internacional.
De forma testimonial, la Organización Ideas a través de Manos Unidas entregará a los miembros de la Corporación Municipal, para que sean los primeros en difundir esta iniciativa, una serie de productos: un bote de crema de cacao, galletas y una bolsa proveniente de Corr the Jute Works, un programa de Cáritas Bangladesh, que ha sido elaborada según los estándares de la Asociación Internacional de Comercio Justo con el objetivo de facilitar fuentes de ingresos y formación a mujeres bengalíes, contribuyendo a la valoración del papel de la mujer proporcionándoles trabajo y salarios dignos.
SalvadorUmbert Julio 24th, 2009
Valladolid, 26 jul (EFE).- La típica tortilla de patata “ha dejado de ser española”, ya que más de la mitad de las patatas que se consumen en España son importadas, la mayoría de Francia, según han denunciado hoy UPA y COAG de Castilla y León.
El 65 por ciento de las patatas que se consumen en España “son de fuera, fundamentalmente de Francia, el 50 por ciento”, han criticado en un comunicado conjunto estas organizaciones agrarias, que mantienen una unidad de acción en esta Comunidad.
En España se consumen cerca 1,18 millones de toneladas de patata al año, de las que 539.186 son de origen francés, 83.261 del Reino Unido, 69.229 de los Países Bajos, 19.772 de Israel y 7.472 de Marruecos.
Las importaciones han pasando de las 550.000 toneladas de 2000 a las más de 750.000 de la pasada campaña.
UPA y COAG han advertido de que este año “ni la buena producción, un 15 por ciento mayor que en 2008, ni la excelente calidad del tubérculo, ni las cotizaciones de ruina, han servido para incentivar el consumo de patata nacional”.
Las cadenas de distribución, según estas organizaciones, “han priorizado la compra de patata vieja francesa a precio reducido, apilada en los almacenes desde la campaña anterior y con una menor calidad”.
“La invasión de patatas foráneas ha presionado los precios a la baja, poniendo contra las cuerdas a nuestros agricultores, que se muestran indefensos ante unos precios medios en el campo de 0,08 euros/kilo, muy por debajo de los costes de producción, de 0,18″, han destacado.
Esta situación, “unida a las dificultades en la exportación, ha provocado que el 20 por ciento de la producción de patata temprana de Andalucía y Murcia se haya quedado bajo tierra”, han señalado.
UPA y COAG han denunciado que, sin embargo, “el hundimiento de los precios en el campo no se ha trasladado al consumidor”, al que le puede costar 0,90 euros el kilo de patata en el punto de venta.
La diferencia entre lo que se paga al agricultor y lo que le cuesta al consumidor es del 1.314 por ciento, según estas organizaciones.
UPA y COAG han reclamado una regulación del mercado, para que la cosecha en España “tenga cabida tanto en el mercado interno como en los mercados exteriores, a unos precios rentables y asequibles tanto para el agricultor como para el consumidor”.
Otra organización, la Unión de Campesinos de Castilla y León, venderá mañana en varias calles de Valladolid 25 toneladas de patatas, a un “precio justo” para agricultores y consumidores, de dos euros por cinco kilos. EFE
SalvadorUmbert Julio 22nd, 2009
Barcelona, 22 jul (EFE).- Un grupo de payeses ha vendido hoy directamente sus productos agroalimentarios en el Portal de l’Àngel de Barcelona a los ciudadanos, en una acción de protesta contra los “abusos” de las grandes cadenas de distribución.
La protesta ha sido organizada por Unió de Pagesos, cuyo coordinador general, Joan Caball, ha asegurado a los medios de comunicación que las denominadas ‘marcas blancas’ son un “engaño” para los consumidores y ha pedido a la Agencia Catalana del Consumo que “actúe”.
Caball ha reivindicado que la administración realice un control sobre estas marcas, ya que, en general, en estos productos no se identifica su origen, con lo que el consumidor desconoce de dónde procede el producto que compra.
Una gran cantidad de barceloneses, sobre todo mujeres, y también turistas, se han acercado hoy al Portal de l’Àngel a comprar los productos de los payeses, entre los que se encontraban leche, vino, aceite de oliva virgen, diversas frutas y hortalizas y frutos secos, entre otros.
Al igual que ya sucedió la pasada semana en Tarragona, donde los payeses vendieron vino directamente a los consumidores, hoy los ciudadanos han comprado con gusto y casi con avidez los productos ofrecidos a “un precio justo”, notoriamente más barato que el que se puede encontrar en un establecimiento comercial.
Los payeses han repartido unas hojas informativas en las que se apunta el precio justo que consideran deberían recibir y el que en realidad cobran de los grandes distribuidores y, así, la naranja la cobran a unos 0,25 euros el kilo, cuando el “justo” debería ser el doble (0,50 euros por kilo).
Lo mismo sucede con la manzana ‘golden’, de la que reciben 0,20 euros por kilo y el precio debería ser 0,40; el melocotón de agua (0,40 y 0,60) y la patata (0,18 euros por kilo, cuando lo “justo” sería 0,40 euros).
Joan Caball ha precisado que se ha optado por la fórmula de protesta de vender más barato los productos y no regalarlos porque “al final, se valora lo que se paga”. EFE.
CristinaLlorente Julio 21st, 2009